lunes, 16 de mayo de 2011

Bordes de la tectónica de placas

Bordes divergentes
En tectónica de placas un borde o límite divergente es el borde que existe entre dos placas tectónicas que se separan. Conforme las placas se alejan entre sí, nuevo material asciende del manto, en el interior de la Tierra, creando nueva corteza y litósfera.

Fisiográficamente, los bordes divergentes corresponden con grandes cadenas montañosas submarinas denominadas dorsales mesoceánicas, con longitudes mayores a 5,000 km. De hecho son las cadenas montañosas más largas observadas en la Tierra. En su parte central son cortadas longitudinalmente por numerosas fallas normales formando grabenes, lo que da lugar a una depresión en la cresta del sistema denominada zona rift. Justo por debajo de esta, la corteza terrestre alcanza los espesores más bajos conocidos, el cual contrasta fuertemente con el espesor en los interiores continenteles que llega a alcanzar los 80 km.

Otra de las características fisiográficas de los límites divergentes es que estos no son continuos. Están formados por segmentos cortados por fallas perpendiculares al eje de las dorsales. Estas fallas se les denomina "fallas transformantes".

En la zona de rift de las dorsales es común observar actividad volcánica de tipo fisural. Es decir, el magma se inyecta a la largo de fracturas o fisuras sin formar volcanes (con sus características formas cónicas). También se registran numerosos terremotos. Sin embargo, estos son de baja magnitud dado lo delgado de la corteza oceánica en la zona de rift.


Bordes convergentes
Un borde convergente o destructivo es el borde de choque entre dos placas tectónicas. Cuando en el borde convergente una de las placas de la litosfera se hunde debajo de la otra consumiéndose en el manto se habla de subducción. Este tipo de bordes lleva a la formación de cordilleras y está asociado con zonas de actividad volcánica y sísmica originadas por la fricción de las dos placas.


Fallas transformantes
Falla transformante o borde transformante es el borde de desplazamiento lateral de una placa tectónica respecto a la otra. Su presencia es notable gracias a las discontinuidades del terreno.

Este tipo de fallas conecta las dorsales mesoceánicas, otras simplemente acomodan el desplazamiento entre placas continentales que se mueven en sentido horizontal. La falla transformante más importante es la Falla de San Andrés, en California (EE. UU.).

La falla o borde transformante se produce en los bordes pasivos de una placa tectónica y se caracteriza por ser una falla de desplazamiento horizontal, donde las placas se desplazan una al lado de la otra debido a la expansión del suelo oceánico sin producir ni destruir litosfera.

Estas fallas conectarían los cinturones activos globales en una red continua que divide la superficie externa de la Tierra en varias placas rígidas, por lo tanto la Tierra se compone de placas individuales y es a lo largo de las fallas transformantes donde es posible el movimiento relativo entre ellas.

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